BREVE HISTORIA DE RUDOLF
Es en 1823 cuando se ve por primera vez el trineo mágico de Papa Noel tirado por ocho fabulosos renos que le ayudan en su reparto navideño. Pero no es hasta 1939 que aparece Rudolf (o Rudolph), el noveno reno.
Pero primero os hablaré un poco de los ocho renos:
Los renos son animales pertenecientes a la familia de los ciervos que viven en las zonas frías de Escandinavia, viven en rebaños, son muy resistentes al frío y capaces de caminar largas distancias, por eso son tan apreciados por los habitantes de estas zonas, pues les ayudan en sus labores y en sus vidas.
Sin embargo, ocho de ellos tienen poderes mágicos y pueden volar, tal vez por haber bebido una poción mágica, tal vez por el hechizo de alguna hada de las nieves, quién sabe. Cuando Santa Claus los vio, inmediatamente los contrató como sus ayudantes favoritos para el reparto de regalos con su trineo.
Santa, a medida que los iba conociendo, les ponía nombre, y también les asignó un puesto en el tiro del trineo, así quedó la cosa para siempre:
Los que irían en cabeza serían Alegre, que es una hembra y se sitúa a la izquierda, y Bailarín que es un macho y se sitúa a la derecha. Ambos son los más veloces.
Los segundos serian Saltarín, que es una hembra y también va a la izquierda y Travieso, que es un macho y va a la derecha. Saltarín es el reno más resistente de esta singular manada, y a Travieso conviene vigilarlo de cerca porque siempre está haciendo de las suyas.
Los terceros serían Cometa, que también es una hembra, a la izquierda y Cupido, que es un macho, a la derecha. Cometa es la encargada de esparcir la felicidad de Papa Noel, y Cupido de esparcir el amor.
Los cuartos y los más cercanos al trineo serian Trueno, que es una hembra, a la izquierda, y Relámpago, que es un macho, a la derecha. Son los encargados de ir esparciendo el espíritu del trueno y del relámpago.
Muchos años más tarde, Santa descubrió a otro reno hechizado, este por un hada, y se lo llevó consigo a su casa, junto a los ocho renos. Pero este reno no era tan fuerte como el resto para tirar del trineo, por lo que siempre se quedaba en casa con los duendes la noche del reparto de juguetes.
Rudolf, que así se llama, por culpa del hechizo, tiene una nariz roja que emite una potente luz propia. Además, dicen que es de color blanco. Por culpa de todas estas cosas, el pobre Rudof soportaba desde el principio las burlas de sus compañeros con aire resignado, y por ello se sentía discriminado y estaba un poco triste. Aunque también es verdad que los duendes eran muy amigos suyos y Santa le tenía mucho cariño.
Un año, Papa Noel tenía su trineo cargado con miles de regalos y los ocho renos enganchados. Pero una gran tormenta de nieve le impedía partir, pues los renos no podían ver nada más allá de sus narices. Alegre y Saltarín no se atrevían a despegar y estaban muy asustados. Es entonces cuando aparece Rudolf con su potente luz emitida por su nariz roja. Papa Noel lo puso delante de la manada, como guía, y gracias a él pudieron repartir todos los regalos. Hay que decir, que Rudolf es un reno muy valiente.
Desde entonces, Rudolf acompaña siempre a Papa Noel en su reparto, estando al frente de los ocho renos sirviendo de guía del trineo mágico en las oscuras noches de la Navidad, y además es admirado y querido por el resto de la manada, siendo el reno preferido de los niños.
1807 Poema "A visit fron St Nicholas" del escritor Moore.
1939 Robert L.May's, empleado de unos grandes almacenes, para promocionar las ventas, escribe "Cristmas Story", donde aparece Rudolf por primera vez, teniendo gran éxito.
Todo ello nace, al parecer, de la mitología escandinava, donde el dios Odín, se desplazaba a lomos de un caballo de ocho patas.




