Dicen que el reino de Judá fue particularmente conocido por su producción datilera, tanto en cantidad como en calidad, pues al parecer eran unos dátiles grandes, dulces, duraderos y con propiedades medicinales.
Parece ser que hubo cultivos muy grandes de palmeras datileras, pues su fruto era y es un alimento muy importante en la dieta del desierto.
Estos cultivos existen desde hace más de dos mil años y se tiene constancia de ellos hasta avanzado el S.XIX… y luego de repente, a raíz de conflictos bélicos parece ser, desaparece esta palmera y su cultivo hasta ser totalmente extinta.
No obstante, una buena noticia: en 2008 se descubre en Masala, cerca del Mar Muerto, una semilla de este datil y se consigue germinar, lo cual asegura la continuidad de esta palmera y sus sabrosos dátiles.




