Los bastones de caramelo se convirtieron en una tradición navideña no porque sus rayas rojas y blancas combinaran con los colores de la temporada, sino por un motivo totalmente insospechado.
Al parecer, a los niños alemanes les daban unos bastones de caramelo al entrar a la iglesia, para que se portaran bien, pues los sermones eran muy largos para ellos, especialmente en Navidad. De esta manera, empezaron a asociarse los bastones de caramelo con la Navidad.
Actualmente, los bastones tienen una forma curva muy típìca en su parte superior y son de color blanco y rojo principalmente, aunque ya se fabrican de diversos colores.
Se le ha dado un significado cristiano a los bastones, así pues el rojo significa la Sangre derramada por Jesús, el blanco la pureza del Espíritu Santo, y la forma recuerda el cayado de los pastores, recordando a Jesús como buen pastor.
Suponemos que parte del éxito de estos dulces en Navidad, es debido a su forma tan cómoda para colgar del árbol.
En el mundo se fabrican más de mil millones de bastones de caramelo al año.




